Falacias de los inescrupulosos propagandistas de la experimentación en humanos

  • Ustedes son “anti-vacunas”, conspiranóicos ignorantes.
    Al contrario, creemos en las vacunas, pero luego de investigar, sabemos que estas inyecciones que están promoviendo NO califican como vacunas, NO están aprobadas para uso humano, están “autorizadas” por emergencia, además, es la primera vez en la historia de la humanidad en la que se usa de forma masiva la tecnología mRNA, y no se tienen estudios suficientes para decir que es 100% seguro, en otras palabras, es un experimento.
  • Pero si todas las vacunas son experimentales.
    FALSO, Si todas fueran experimentales ¿Por qué sólo con estas están pidiendo total inmunidad en caso de reacciones adversas o muerte? ¿Por qué hasta ahora quieren violar nuestra constitución? De nuevo, es la primera vez que se utilizan estas tecnologías, aún no tienen aprobación en uso humano sino por “emergencia”, y usan tecnologías experimentales como la tecnología mRNA.
  • Pero necesitamos vacunar a todos para evitar más muertes.
    Falso, con un tratamiento sintomatológico, el 99.96% sobrevive, y según los reportes de reacciones adversas y muertes, estos experimentos que NO se deben llamar “vacunas”, han causado más daño y muerte que la misma “pandemia”.
  • Pero si no se vacunan no podemos regresar a la normalidad.
    La normalidad NO la cambió la supuesta pandemia, la cambió las ridículas medidas impuestas a la fuerza, sin consensos, sin evidencias, modificando el significado mismo del término “pandemia” para tomar en cuenta tests y NO personas con síntomas y muertes, como solía ser previo a que se volviera un gran negocio para farmacéuticas.
  • Pero no van a dejar que viajemos.
    Es ilegal, de hecho, viola derechos humanos, existen acuerdos internacionales que estarían siendo violados, como el Código de Núremberg.
  • Pero el estado debe velar por el derecho a la salud.
    Así es, como debe velar por el derecho a la propiedad privada, que no significa que regale casas, sino que debe ser árbitro en caso alguien le quiera robar su propiedad privada o restringirle ese derecho, algo que han tergiversado para hacer negocio a médicos y farmacéuticas.
  • Si usted no quiere vacunarse, no se vacune, pero deje que el resto lo haga.
    Primero, no es vacuna, es experimento; segundo, por mí, si se quieren meter veneno, su rollo, el problema es que quieren violar la constitución, nuestra soberanía, nuestros derechos, y para colmo, hacer obligatoria una intervención médica a cambio de derechos que se supone son inalienables, esto es totalmente inaceptable.
  • Pero así fue como lo hicieron en el resto del mundo, así deberíamos hacerlo.
    ¿Si todos los países del mundo se hacen comunistas, deberíamos hacer que Guatemala sea comunista? Consuelo de muchos, consuelo de tontos, las autoridades de cada país tiene que analizar la situación para determinar las acciones a tomar siempre que se respete la soberanía de sus ciudadanos, a quienes se supone, representan, de caer en esa tontera “Lo ordena la OMS”, caeríamos en una dictadura global… ¿O acaso no es lo que está pasando?
  • ¿Usted no cree en el virus? Porque yo he perdido familiares por ello.
    Hasta donde recuerdo, el tema NO es religioso ni dogmático, NO se trata de creer por fe y sin evidencia, todo lo contrario, es un tema que debe fundamentarse en la ciencia más dura y fría, jamás en opiniones sino en estudios formales, jamás en emotividades sino en el sano uso de la razón. Toda vida humana perdida es profundamente lamentable, por eso mismo es importante que se sustente con una debida investigación si la pérdida de vidas humanas se está dando por un virus que aún NO se ha aislado, o por malas prácticas producto de cambio de protocolos, por el abandono de consultas externas, por no practicar la medicina más básica aplicando tratamientos sintomatológicos, o aún por experimentar en humanos con sustancias que nunca habían sido aplicadas de forma masiva en la población en general.

Hago esto, inspirado por todas aquellas personas que olvidaron que la ciencia es un método y no un consenso, aquellas que olvidaron que en arcas abiertas hasta el justo peca, que olvidaron que si con la excusa de una crisis sanitaria el estado puede violar nuestros derechos para hacerse del poder, entonces crearán crisis para hacerse del poder, por aquellos que hoy ya no están con nosotros, por confiados e ingenuos, la libertad y la soberanía no se negocian por nada, menos sin fundamento científico, usando miedo y propaganda.